Tertulia Apostólica Ignaciana

El sábado 10 de abril se celebraró en nuestra sede de CVX-V, una nueva edición de la Tertulia Apostólica Ignaciana, organizada por el CER-V. Fuerón dos horas de convivencia en el que todos hablamos simplemente de nuestro trabajo en obras apostólicas, de las formas y estilos, de las preguntas que surgen al respecto, los problemas más frecuentes, y profundizar en algo tan nuestro como descubrir al Señor en nuestra realidad a veces sufriente y limitada. Un gran momento para compartir nuestras ganas de servir y los conflictos a los que nos enfrentamos todos como cristianos al momento de vivir y/o de movilizar un apostolado: las ganas de poder convocar más, de saber discenir dónde nos llama el Señor y de no caer en vicios como la necesidad de respuestas y efectos inmediatos, del “turismo solidario”…

La espiritualidad apostólica que nos nutre nos lleva siempre a tomar decisiones que nos comprometen en la acción. Esto lo vivimos en el nivel personal y en el nivel comunitario. Los Principios Generales, los procesos de formación propios de la CVX, los discernimientos comunitarios y personales, las conclusiones de las Asambleas Mundiales, Nacionales y regionales., nos llevan siempre a emprender, a colaborar, a gastarnos en la acción que condujo por ejemplo a que se este formando “SONRIE” y los “EJERCICIOS ESPIRITUALES POPULARES” o las cuadrillas que se formarón para ir en ayuda de las victimas del terremoto.

Sabemos que nuestra identidad apostólica no se agota ni se expresa completamente en la acción. Tenemos que tener cuidado en no caer en activismo a ultranza o como expreso el presidente de “SONRIE”, Camilo Marco de la comunidad Ojú, en “turismo solidario” al que a veces se nos tienta desde dentro de nosotros mismos y también desde fuera. Desde dentro, la tentación puede tener rostro de ansiedad por mostrar resultados, como está tan de moda en estos días. Desde fuera, la tentación viene bajo forma  de ansiedad endosada por otros actores del complejo tejido de obras apostólicas, de discernimientos prefabricados, instrumentalizaciones.

Por otro lado, Carol Terry de la comunidad Los de la Díaspora y del equipo de comunicaciones compartío que la acción es necesaria, y no podemos eludirla porque brota espontánea y creativa desde la contemplación de Jesús en acción. “El amor de Cristo nos urge”. Sobre todo por la experiencia vivida y compartida debajo del Puente Cancha donde nos provocan y hasta nos duelen las muchas necesidades en nuestro hermanos, y aparece el letrero ¿qué haría Cristo en nuestro lugar?. Nos queda claro que la vida cristiana se juega en una buena parte en lo que hacemos, a nivel individual y comunitario.

Algunos aprendizajes necesarios

En las líneas trazadas por Itaicí y Nairobi, la CVX  mundial, nacional y otras subdivisiones tendrán que ir aprendiendo, desaprendiendo y re-aprendiendo modalidades de acción apostólica asociativa. Como nos recordo el Padre Carlos Montero S.J. Debemos ir encontrando modos, en todos los niveles, de cumplir las funciones de “discernir – enviar – apoyar – evaluar”. Los miembros de la CVX tendremos que ir aprendiendo a participar en esta dinámica, con una conciencia cada vez mayor de pertenecer a un cuerpo apostólico que nos potencia, porque da marco, perspectiva y sentido a sus opciones; porque los pone en dinámica de colaboración, nos permite integrar los distintos aspectos de su vida cristiana al servicio de los demás participando plenamente en la Iglesia de la misión de Jescristo.

Otro aprendizaje que tenemos que seguir haciendo es el de la “disciplina institucional”. No es un tema fácil, pero debemos hacer un esfuerzo permanente por mirar el tema apostólico no sólo desde nuestra generosidad individual o colectiva, no sólo desde las propuestas o urgencias que otros ponen sobre nosotros, sino  también desde nuestra misión común.

Un tercer aprendizaje necesario, relacionado con los dos anteriores, es el de ser más claros, transparentes y visibles respecto de lo que somos, quienes somos, cuántos somos, qué hacemos. Creo que no es menor el problema de poder expresar cual es nuestro ápostolado. No soy partidario de definiciones muy dogmáticas, que excluyan a un número importante de personas. Es cierto que la CVX es en su expresión más genuina un estilo de vida y una vocación en la Iglesia, lo que se expresa bien en los Compromosos Temporales y Permanentes. Pero también es un camino de formación y un modo de participación en el carisma ignaciano, en distintas etapas y circunstancias de la vida. Teniendo esto en cuenta, el equipo de comunicaciones podría publicar trimestralmente una listas de miembros y comunidades, y los diferentes apostolados en los que son “el mensaje”. Por ejemplo, ”SONRIE“, “miembros de la Comunidad apostólica”. Ojalá todos, pero por lo menos para estos últimos, tendríamos que ser capaces también de publicar lo que hacemos. Naturalmente las personas pueden hacer muchas cosas, pero se trata de publicar su perfil apostólico CVX, escrito con su comunidad que los confirma, envía, apoya y evalúa. Cada comunidad en Valparaíso tendrá que ir encontrando su camino, pero no puede eludirse este tema. Al enfrentarlo, irán clarificando muchos asuntos relacionados, tales cómo cuáles son los “lugares” o las “obras apostólicas” de la CVX, dónde se produce colaboración con la Compañía de Jesús, dónde hay presencia en estructuras de la Iglesia, cómo se están satisfaciendo las prioridades apostólicas discernidas a nivel mundial y/o nacional, etc.

No menos importante es aprender a obtener y gestionar recursos económicos. En CVX-V las personas son muy generosas, lo vivimos cada vez que necesitamos ayudar y compartir con otros y sin embargo la CVX-V como organización es pobre. Hay costumbre de dar a obras apostólicas, de apoyar personas o situaciones más necesitadas, dar becas para hacer ejercicios, etc. Todo esto es bueno y hay que mantenerlo. Pero, en la medida que se vayan cumpliendo los pasos anteriores, podrá irse organizando y orientando mejor el aporte económico de los miembros CVX-V, de todos, jovenes y adultos. Hay una cierta analogía entre este tema y el del compromiso. Soy generoso, doy dinero todos los meses, pero no me comprometo con una cifra mensual destinada a CVX… voy cambiando, me comprometo hoy aquí y mañana allá. Son pocos los que responden: “no puedo, estoy ya comprometido con CVX”.

Otro aprendizaje que estamos viviendo es el de la colaboración. Aun a costa de perder nuestra propia visibilidad, estamos trabajando con otros, muchas veces para otros, con inteligencia, humildad, perseverancia.

Un último aprendizaje es el del liderazgo, también compartido, incorporando todo lo que se sabe hoy sobre los tipos de liderazgos más eficientes. Hoy en las CVX necesitamos liderazgos transformacionales, propositivos, dialogantes. Las personas llamadas a estos servicios deben ser bien elegidas, y deben dedicar tiempo al estudio, la deliberación. Es interesante en esta línea lo que están desarrollando un grupo encabezado por Claudia Villegas (lamentablemente sin comunidad particular por el momento), están estudiando y van a proponer en torno a temas muy vitales un proyecto “Lideres para servir”. Ojalá puedan compartir en la próxima tertulia sus aprendizajes y conclusiones.

¿qué es “SONRIE”?, nace para ir mejorando el servicio y lograr financiamiento de tres acciones apostolicas “Forestito”, “Carrusel” y “Debajo del Puente Cancha” ádemas para ser más fieles a nuestra misión, principalmente es que  sea sustentable en el tiempo. Teniendo en cuenta la capacidad de desarrollarse y la estabilidad en el tiempo como factores claves en una obra apostólica -como expreso Macarena Salvo de la comunidad Alún- “se necesita real compromiso de personas en el largo plazo”, se han tomado su tiempo por la dimención  independientemente de las dificultades, en tiempos de prueba o de éxito, teniendo en cuenta cada detalle. Por eso, detrás de esta obra hay personas  que asumen la responsabilidad última, el riesgo, la animación y conducción, el liderazgo y no es una persona natural son “personas colectivas”, para no perder el sentido primario de ser obra apostólica,  e insertarse en el tejido social y económico de manera eficiente, sostenible y transparente se estan desarrollando las estrategias necesarias.

Hay un cuento sobre un hombre que fue al mercado para encontrar la pieza de fruta perfecta. En el primer puesto que visitó encontró una fruta extraordinaria. Decidió seguir buscando para ver qué más había disponible.

Después de examinar a los otros vendedores, decidió comprar la primera pieza de fruta que había encontrado. Lamentablemente, cuando volvió a aquel puesto, el vendedor de fruta  lo había recogido todo y se había marchado a casa.

No sé de dónde proviene esta historia, si sucedió de verdad o sólo es una parábola, pero nos muestra con claridad que sólo porque algo es fácil no significa que no sea correcto.

Muchas gracias a todos los que llegarón : Alún, Nueva Jóvenes, Los de la Díaspora , Ojú, y a los que sin tener comunidad particular son parte de CVX.

“No mucho saber harta y satisface el alma, sino el sentir y gustar las cosas internamente…” San Ignacio de Loyola

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