Mes: mayo 2014

CVX JORNADA DE INCORPORACIÓN 2014

CVX-A

JORNADA DE INCORPORACIÓN 2014

Invitamos a todos los interesados en conocer el carisma y unirse a la Comunidad de Vida Cristiana (CVX), en la etapa de adultos, a las Jornadas de Incorporación 2014.

Los interesados deben tomar contacto con nuestro delegado de adultos, Mauricio Silva, escribiendo al correo electrónico consejocvxvalpo@gmail.com.

La Jornada de Incorporación 2014 será realizada en Casa de Ejercicios de los PP. Jesuitas, Eusebio Lillo 441, Valparaíso, en las siguientes fechas (es necesario participar en todas ellas):

Sábado 28 de junio de 16:00 hrs. a 18:30 hrs.
Sábado 05 de julio de 16:00 hrs. a 18:30 hrs.
Sábado 12 de julio de 16:00 hrs. a 18:30 hrs.

Las jornadas culminarán con la Eucaristía a las 19.00 HRS. celebrada por todos los miembros de CVX, con una actividad especialmente preparada para compartir esta alegría.

Animamos a todos los miembros de CVX a difundir con entusiasmo esta oportunidad entre las personas e instituciones donde se desenvuelven cotidianamente y en todas sus redes.

Esta es una invitación abierta a todos quienes quieran seguir más de cerca a Jesucristo, trabajar con Él en la construcción del Reino, para que puedan descubrir en la CVX su particular vocación en la Iglesia.

YO ME REFUGIO EN TI, SEÑOR

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R/. A tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu

Yo me refugio en ti, Señor,
¡que nunca me vea defraudado!
Líbrame, por tu justicia,
inclina tu oído hacia mí
y ven pronto a socorrerme.

R/. A tus manos, Señor, encomiento mi espíritu

Sé la roca de mi refugio,
un baluarte donde me salve,
tú que eres mi roca y mi baluarte;
por tu nombre dirígeme y guíame.

R/. A tus manos, Señor, encomiento mi espíritu

A tus manos encomiendo mi espíritu:
tú, el Dios leal, me librarás;
yo confío en el Señor.
Tu misericordia sea mi gozo y mi alegría.

R/. A tus manos, Señor, encomiento mi espíritu

Haz brillar tu rostro sobre tu siervo,
sálvame por tu misericordia.
En el asilo de tu presencia escondes a tus fieles
de las conjuras humanas.

R/. A tus manos, Señor, encomiento mi espíritu

Sean fuertes y valerosos,
todos los que esperan en el Señor.

Del salmo 30 (31)

Trabaja como si todo dependiera de Dios

CVXMirar

Hay un viejo refrán que dice: “reza como si todo dependiera de Dios; trabaja como si todo dependiera de tí.” Ha sido atribuído a San Ignacio (aunque no hay evidencia que lo haya dicho), y muchos piensan que recoge el espíritu ignaciano: entregando todo a Dios en la oración, y luego trabajando sin descanso para realizar el trabajo de Dios. Yo prefiero revertirlo: “reza como si todo dependiera de ti; trabaja como si todo dependiera de Dios.” Esto significa que la oración tiene que ser urgente: Dios tiene que hacer algo dramático si todo depende de mí. Además coloca nuestro trabajo en la perspectiva correcta: si depende de Dios, me puedo despreocupar. Podríamos trabajar duro; pero dejar el resultado en las manos de Dios. Si Dios está a cargo, podemos tolerar distintos resultados, y superar el fracaso.

Ignacio escribió una carta a un aristrócata llamado Jerome Vines, una persona que imagino como un hombre ocupado, empujador, de carácter Tipo A, la que se estaba molestando por el incierto destino de sus numerosos proyectos. En la carta, Ignacio le habla sobre el trabajo y el esfuerzo humano, y le dice: “una persona ocupada debe tener claro que en su trabajo hará lo mejor que pueda, sin preocuparse demasiado si no puede hacer todo lo que desea. Usted debe tener paciencia y no pensar que Dios nuestro Señor nos pide hacer lo que no podemos.” Termina la carta como sigue: “no necesita usted agobiarse; basta con un esfuerzo competente y suficiente, y deje lo demás a Él, que puede hacer todo lo que desee.”

Jim Manney

Espacio Sagrado