Mes: septiembre 2007

Congregación General 35 – Compañía de Jesús

Tomado de Laicos Ignacianos
“Nuestro modo de vida requiere que seamos hombres crucificados al mundo para los que el mundo está crucificado: Hombres nuevos, despojados de sus propios afectos para revestirse de Cristo; muertos a sí mismos y vivos para la justicia. Que, en palabras de Pablo, demos prueba de que somos servidores de Dios en fatigas, desvelos, ayunos, pureza, ciencia, paciencia, bondad, en el Espíritu Santo, en caridad sincera, llevando el mensaje de la verdad. Y mediante las armas de la justicia, las de la derecha y las de la izquierda, en gloria e ignominia, en calumnias y en buena fama, en la adversidad y prosperidad, caminemos a grandes pasos hacia la patria celestial”.

(Del prólogo a la primera edición de las Constituciones. 1559).

La Congregación General es el órgano supremo de gobierno de la Compañía de Jesús. Fue convocada por el P. Peter-Hans Kolvenbach a partir del 5 de enero del 2008 en Roma.

Participarán electores enviados de todo el mundo, quienes escogerán un nuevo Superior General y tratarán temas de vital importancia, relacioinados en el cumplimiento de la misión apostólica de la Compañía de Jesús en la Iglesia el mundo actual.
AMDG

“Cualquiera que en nuestra Compañía, que deseamos se distinga con el nombre de Jesús, quira ser soldado para Dios bajo la bandera de la Cruz, tenga entendido que una vez hecho el voto solemne de perpetua castidad, pobreza y obediencia, forma parte de una Compañía fundada ante dodo para atender principalmente a la defensa de la fe y al provecho de las almas por medio de predicaciones públicas, lecciones, y todo otro ministerio de la palabra de Dios, de ejercicios espirituales, y de la educación de los niños e ignorantes, y de a consolación espiritual de los fieles cristianos, oyendo sus confesesiones, y administrándoles los demás sacramentos. Y también manifiéstese preparado para reconciliar a los desavenidos, socorrer misericordiosamente y servir a los que se encuentran en ls cárceles o en los hospitales, y a ejercitar todas las demás obras de caridad, según que parecerá conveniente para la gloria dde Dios y el bien común..”
(De la Fórmula de la Compañía aprobada por Julio III en 1550).

PASOS PARA LA ORACION

1. PREPARME
Escojo un texto bíblico.
Defino la duración de la oración. Busco un lugar tranquilo y agradable. Adopto una posición adecuada.

2. DISPONERME
Hago silencio interior y exterior.
Respiro lenta y suavemente un par de veces. Tomo conciencia de la presencia de Dios. Hago con devoción la señal de la cruz.

3. PIDO LA GRACIA
Pido a Dios, nuestro Señor, que todo mi ser esté puramente orientado a su mayor servicio y alabanza. Pido también la gracia particular que deseo recibir de Dios en este momento.

4. MEDITO
Leo con calma el texto, saboreando las palabras que me “tocan” de modo especial. Reflexiono, quedándome en la palabra, frase o idea que llama mi atención. Converso con Dios “como un amigo conversa a un amigo”: hablo, escucho, pido, alabo, pregunto, hago silencio. Me mantengo atento a los sentimientos experimentados en la oración. Me despido.

5. EXAMINO
¿Qué pasó durante la oración?
Anoto lo más importante: palabras, frases, imágenes;pensamientos predominantes; sentimientos de consolación o desolación.
¿Alguna llamada? ¿a qué?

I Taller de Formación CVX Valparaíso 2007!

Queridos Amigos:

Tenemos el agrado de invitarlos a nuestro primer taller de formación, el cual estará a cargo del Charlista:

Rafael Sotomayor.
Bachiller en Teología PUC;
Licenciado en Sagrada Escritura del Pontificio Instituto Bíblico, Roma;
MBA Universidad Adolfo Ibáñez.
Profesor Universidad de Valparaíso, Universidad de Viña del Mar y Duoc-UC.
(Estos datos son los correctos, no los del afiche…)

El tema será:Educación Ética para un mundo en transformación…

 

Cuyos principales pilares serán estos dos primeros: Educación y Ética.
El taller se realizará este Viernes 28 de Septiembre, en la Casa Central de la PUCV,
Sala Emilio Tagle (Primer Piso), a las 19:00 hrs.

Valor: Entrada Liberada.

Esperamos podamos encontrarnos en tan interesante día… Los Esperamos!

Se despide en Cristo Jesús y María…

Consejo de Servicio
CVX Valparaíso.

La V Conferencia, la Iglesia, nuestra Comunidad, nuestra Individualidad…

Texto escrito por
Verónica Oñate Leiva,
Comunidad Puerto Esperanza.

 

Habiendo llegado a su término la V Conferencia General del Episcopado de Latinoamérica y el Caribe, cuyo trabajo profundo fue a favor de una tarea común a todos nosotros, como es la de ser y formar discípulos y misioneros de Cristo para que nuestros pueblos en Él tengan vida. Se entiende como una experiencia viva, creativa y comprometida para el pueblo latinoamericano, conciente de las dificultades y desafíos de nuestro tiempo, pero constantemente orientada hacia la esperanza y al ardor misionero frente al futuro.

Hoy, como Iglesia, hacemos propia la labor de entender, interiorizarnos y hacer reflexión nuestra, las conclusiones de Aparecida. Lo que queremos es afrontar lúcidamente en la pastoral de cada día con decisión y coraje, sostenidos por la gracia de Dios, los cambios, problemas y desafíos actuales, en contra de la antigua pasividad que se ha instalado en muchos creyentes.

Es por esto que queremos reunirnos, dar testimonio de la fe cristiana y de los valores que se inspiran en ella, no sólo en los ambientes eclesiales, sino también en los múltiples espacios de la vida cotidiana: en la familia, en los lugares de trabajo, en la escuela, en el deporte, en las relaciones sociales, en el compromiso en la vida pública y en todas las visiones de la vida moderna.

Te invitamos a ser parte de nuestra propia reflexión de aparecida, sobre las orientaciones de los Obispos a nuestro ser laicos y jóvenes comprometidos con nuestra Iglesia, a trabajar como comunidad como lo hicieron ellos, un solo corazón y una sola alma (Hch 4,32), para continuar siendo así constructores del Reino que Dios soñó para nosotros. En conjunto con Aparecida y nuestra experiencia de fe, nos acompaña la certeza de que Cristo estará siempre con nosotros, hasta el fin de la historia y nosotros, somos parte de esta historia.

Fotos Storta Agosto 2007!

Les dejamos algunas fotos de la experiencia vivida por los chicos…
Hubieron muchas visitas, momentos que recordar, etc… Pero todo quedará en el Corazón…

“Ya no soy yo quien vive aquí, si no que es Dios quien vive en mi…”

Consejo de Servicio
CVX Valparaíso

Y la Iglesia se Hizo escuchar: “Salario Ético”.

Artículo escrito por: Francisco Bergeret, Ingeniero Civil Industrial, UAI.
Integrante de la Comunidad Puerto Esperanza. Director Coro CVX y Storta Valparaíso.

 

Me gusta esta Iglesia; una Iglesia que propone, que mete ruido, y que no solo se dedica a responder. Siempre se ve a nuestra Iglesia contestando ante resultados de encuestas, ante políticas públicas de salud, antes leyes laborales, pero ahora fue distinto.

De un día para otro, apareció un termino nuevo en el aire: “salario ético”, y nadie quedó indiferente. Y ahora fue la sociedad la que tuvo que responder. ¿Qué dijeron? “¡Tiene razón!, el salario mínimo no alcanza para vivir”, “No tiene idea de economía”, “Quieren reventar a las Pymes”, “Debe ser un salario ético familiar”, “¿Y cómo andamos por casa? La Iglesia paga salarios mínimos!”… y mucho más.

Ok. Quizás los $250.000 no tienen un respaldo económico o matemático, quizás muchas Pymes no puedan pagar más del salario mínimo, y un sin fin de temas por revisar. Pero hay que ir más allá: ¿qué nos propone nuestra Iglesia?.

En primer lugar veamos el nombre: “salaría ético”. El calificativo mínimo tiene una connotación normativa, fija un piso legal y si estás bajo eso, estás en falta. Sin embargo se le llama ético porque apela a la voluntad, a una decisión libre. Un acto no es no-ético o ético por si solo, sino que se define por su fin último, por el porqué se hace. Y es con este calificativo que la Iglesia marca la diferencia. No nos dice “suban los sueldos porque no alcanzan para vivir”, sino que hace una invitación fuerte y clara a revisar las remuneraciones y tomar conciencia de qué es un salario.

Un salario es más que un simple pago por servicios prestados: “tu produces tanto, te pago lo equivalente”. Un salario es lo que permite vivir con dignidad, lo que da de comer, lo que permite educar.

La ley fija un piso mínimo porque hay quienes solo buscan explotar a los demás, sacándoles el máximo al menor precio. Ese es el piso, el que marca la diferencia entre lo humano y lo inhumano (esto último por condiciones inhumanas de trabajo, y por lo inhumano de aquel que explota). Ahora, sobre ese piso construimos sociedad.

El desafío es revisar nuestra realidad y humanizar el trabajo. No olvidarnos que ese trabajador al que le sacamos el jugo durante el día, tiene una familia detrás, que generalmente depende solo de él y que tienen derecho a comer, a vestir, a vivir tal como nosotros. Cuando se habla de pobreza, deja de ser una estadística y se transforma en realidad sólo cuando le ponemos rostro. En el trabajo es lo mismo. El trabajador tiene un nombre, una realidad, una dignidad.

Un gran problema de nuestra sociedad es la distribución de la riqueza. Claro, si nos esforzamos por solo pagar el mínimo, queda una utilidad mayor para el sector superior y agrandamos la brecha. ¿Pero es esto ético? Queda a criterio de cada uno. Si soy consciente de que no puedo pagar más porque pongo en riesgo la utilidad y continuidad de la empresa, el salario mínimo se vuelve ético. Pero si puedo dar un poco más, hagámoslo. No es fácil, porque ese diferencial no aparece de la nada, sino que hay que quitárselo a alguien, un alguien que probablemente es la misma persona que está tomando la decisión. Pero si hubo un caballero que hace 2000 años dio su vida por otros, ¿qué nos cuesta soltar unos pesos? Y ojo, el argumento no es “aumentemos el salario para lograr un aumento de producción”, sino que paguemos lo que debemos (éticamente) pagar.

Hagámonos parte de esta invitación. Imitemos a nuestra madre Iglesia siendo propositivos, metiendo bulla, poniendo temas en la mesa. Pero también seamos críticos y éticos con nosotros. Hoy es el salario, mañana puede ser la educación, la salud, el trabajo, la familia. No hagamos las cosas porque “es el mínimo legal”, sino que hagamos lo que nuestro corazón de católico nos dice.

Nota al pie: aprovechando el ambiente “diciochero” una reflexión:

“Con todo, gran parte del país lleva adelante su vida y su familia con mucho esfuerzo, tiene su corazón  puesto en su hogar y sus seres queridos.

Así es como tantos salen a trabajar en su vehículo, así hay muchos que parten en bicicleta, otros caminan largas distancias para tomar locomoción. Mucha gente está obligada a trabajar largas horas con otras horas movilizándose. Gente que se sacrifica por sus hijos, por apoyar a sus padres ancianos, por cuidar de sus enfermos.

Es esta la gente que saca adelante un país y lo hace progresar.

Es a ellos antes que nada a quienes celebramos en el mes de la patria.  “